UN BLOG SIN REGLAS

Los ultraprocesados: Un enemigo silencioso en tu despensa

6 min

¿Te consideras una persona que cuida su alimentación? ¿Crees que esos yogures con sabor a fruta, o esa crema de verduras lista para tomar y que nunca caduca son opciones saludables? ¡Cuidado! Detrás de la atractiva apariencia de muchos productos que parecen "saludables" y que son de rápida y cómoda preparación, se esconde una realidad alarmante: muchos de estos productos que parecen y se venden como sanos y saludables son ultraprocesados ​​disfrazados que pueden poner en riesgo tu salud, especialmente durante la menopausia, etapa en la que la alimentación juega un papel fundamental para mantener una buena salud. Por eso es tan importante estar informadas y saber lo que nos sienta bien y lo que no. 

Empezamos de cero ¿Cómo diferenciar si un alimento es más o menos saludable?

A grandes rasgos, podemos dividir los alimentos en tres grandes grupos: reales o naturales, buenos procesados y ultraprocesados. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS):

¿Qué son los productos ultraprocesados?

Los ultraprocesados son preparaciones industriales comestibles que están elaboradas a partir de sustancias derivadas de otros alimentos. Suelen tener listas interminables de ingredientes y entre ellos se encuentran materias primas muy refinadas: azúcares, harinas, grasas, sal, aditivos, edulcorantes, colorantes, emulsiones, potenciadores del sabor, etc.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los productos ultraprocesados ​​contienen ingredientes "nunca o rara vez utilizados en la cocina casera o industrial", o "clases de aditivos cuya función es hacer que el producto final sea agradable y placentero al paladar o más atractivo". A esto hay que añadir que también son productos adictivos, ya que contienen sustancias que liberan dopamina al ingerirlos, lo que hace que el cerebro cree un placer cuando los consume y que recurre a ellos cuando necesita ese "chute" de energía o dopamina.


Además, los procedimientos de preparación y elaboración que tienen esos productos son tan perjudiciales o incluso más que los ingredientes: fritura, refinación, hidrólisis de proteínas, hidrogenación, extrusión de harinas y cereales, etc.


Estos procesos eliminan nutrientes importantes como la fibra, el hierro y las vitaminas del grupo B. ¿Y por qué se hace de esta forma? Hay dos razones principales: en primer lugar, para que el producto final tenga una textura más suave y placentera al paladar por las sustancias que contiene, y, en segundo lugar, para prolongar la vida útil del producto resultante.

¿Por qué los ultraprocesados duran más tiempo en el supermercado?

Contienen sustancias que inhiben el crecimiento de microorganismos como el moho. El moho, por ejemplo, es un hongo que necesita materia orgánica para crecer y reproducirse. Los productos ultraprocesados ​​suelen contener altos niveles de sal, azúcar, conservantes y otros aditivos que dificultan el crecimiento del moho. Sin embargo, esta larga vida útil tiene un precio: una menor calidad nutricional.

Y la pregunta es: si los productos ultraprocesados tienen tan pocos nutrientes ¿cómo de sanos pueden ser para nosotros? Spoiler: No lo son.

¿Por qué son perjudiciales para nuestra salud?

1. Tienen alto contenido de ingredientes no saludables

Como te comentábamos antes, los productos ultraprocesados tienden a ser altos en azúcares añadidos, grasas saturadas y sal. El consumo excesivo de estos ingredientes está asociado con numerosos problemas de salud, como:

Tenemos que resaltar que, aunque la mayoría de los estudios sobre los ultraprocesados son observacionales, es decir, que no están al 100% verificados y, por tanto, no pueden concluir causa y efecto, sí demuestran que el consumo de estos productos no ofrece resultados beneficiosos y sí una incidencia variable de consecuencias adversas para la salud, de ahí que sea importante moderar su ingesta.

2. Aportan pocos nutrientes esenciales

A menudo, los productos ultraprocesados proporcionan pocas vitaminas, minerales y fibra. Esto puede contribuir a deficiencias nutricionales, especialmente si estos productos desplazan en la dieta a alimentos más nutritivos como frutas, verduras y granos enteros.

3. Contienen aditivos y conservantes

Los ultraprocesados contienen frecuentemente aditivos como colorantes, conservantes y potenciadores del sabor. Algunos de estos aditivos han sido objeto de preocupaciones relacionadas con la salud, incluyendo posibles efectos carcinógenos o disruptores endocrinos.

4. Impactan en el microbioma intestinal

El consumo de productos ultraprocesados puede tener consecuencias adversas para la diversidad y el bienestar del microbioma intestinal. Estos productos frecuentemente tienen un bajo contenido de fibra y son ricos en azúcares y grasas, factores que favorecen la proliferación de bacterias perjudiciales y obstaculizan el crecimiento de las beneficiosas. Un microbioma desequilibrado se ha vinculado con diversas afecciones de salud, incluyendo obesidad, trastornos metabólicos y enfermedades inflamatorias intestinales, como el sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO), el síndrome de intestino irritable (SII), entre otros.


Además, los aditivos presentes en los productos ultraprocesados pueden alterar la composición del microbiota intestinal, lo que resulta en inflamación intestinal. De manera indirecta, estos productos podrían repercutir negativamente en la función cerebral a través de la interacción entre el cerebro y el intestino, conocida como el eje cerebro-intestino.

5. Son adictivos

Los ultraprocesados están diseñados para ser extremadamente agradables al paladar, lo que puede llevar a un consumo excesivo. Estos componentes liberan dopamina y por eso se crea esa adición. Activan los centros de recompensa en el cerebro de manera similar a las drogas adictivas, fomentando patrones de consumo compulsivo o "adicción a la comida".
Si son tan pocos saludables, ¿por qué está permitida su venta?

Esta pregunta de por qué las autoridades sanitarias no prohíben los productos ultraprocesados involucra una serie de consideraciones económicas, políticas, legales y sociales. Hemos recopilado algunas de las razones clave por las que estos productos siguen siendo permitidos en el mercado a pesar de las preocupaciones sobre su impacto en la salud

Y en España, ¿consumimos tantos ultraprocesados?

España es el segundo país mediterráneo con mayor consumo de productos ultraprocesados, según un estudio de la Universidad de Sao Paulo. En concreto, el 20,3%. Esto significa que casi una cuarta parte de los productos que consumimos están compuestos de azúcar, sal, grasas, aditivos y conservantes artificiales.

Este porcentaje ha ido en aumento desde principios de los años 2000, cuando los datos eran mucho menos alarmantes. Aunque si nos comparamos con otros países, estamos en una posición media. Hay países, como el Reino Unido que reportan cifras más alarmantes cercanas al 50% del consumo calórico proveniente de ultraprocesados.  El puesto número 1 lo tiene Estados Unidos, con un alarmante porcentaje que supera el 70%.

Pero en España los patrones dietéticos han cambiado en los últimos veinticinco años. Este cambio dietético está afectando la adherencia a la dieta mediterránea, considerada una de las más saludables del mundo. Nuestros estilos de vida más globalizados; más alimentos consumidos fuera de casa y más comida preparada comprada han promovido un aumento en el consumo de productos ultraprocesados. La OMS ha indicado que mejorar los hábitos alimenticios podría salvar millones de vidas y reducir significativamente los gastos en salud pública. 

Sólo en España, si nos alimentáramos de forma adecuada, el Sistema Nacional de Salud se podría ahorrar casi el 20% de su gasto total (es una de las principales conclusiones del informe "Alimentación, factor de salud y sostenibilidad"). 

Sin embargo, equilibrar estos ahorros potenciales con las realidades económicas y sociales actuales sigue siendo un desafío considerable para todos.

A por más

REFERENCIAS

  • CNN. Los alimentos ultraprocesados están relacionados con el desarrollo de múltiples enfermedades, incluido el cáncer. 
  • AESAN. Informe del Comité Científico sobre el impacto del consumo de alimentos “ultra-procesados” en la salud de los consumidores.
  • EL DIARIO. Alimentos ultraprocesados: cuáles son y cómo eliminarlos de nuestra dieta para comer más sano.
  • NATIONAL GEOGRAPHIC. Los alimentos ultraprocesados también son malos para tu cerebro y tu estado de ánimo.
  • COMMUNICACIÓ ASSCAT. ¿Qué son los alimentos procesados y ultraprocesados?
  • OBESIMAD. ¿Qué son los ultraprocesados y por qué cuesta tanto parar de comerlos?
  • NATIONAL LIBRARY OF MEDICINE. Public Health Nutrition special issue on ultra-processed foods.
  • FOODTECH. Alimentos ultraprocesados, ¿por qué atraen al consumidor?
  • EL CONFIDENCIAL, ALIMENTE +. Claves para diferenciar un buen procesado de un ultraprocesado
  • STANFORD UNIVERISTY. Introduction to Food and Health.
  • ISGLOBAL. Un estudio estima que la obesidad supera la cifra récord de 640 millones de personas en el mundo.
  • SED. Qué deberíamos saber sobre los alimentos ultra-procesados y cómo afectan a la diabetes.

Los ultraprocesados: Un enemigo silencioso en tu despensa

0 comentarios

Cuéntanos tú qué opinas